Friday, December 19, 2008

Almas viejas

¿Será verdad que la idea del arte ha desaparecido? Recién A y yo vimos "The curse of the Mona Lisa", un deprimente e iluminador documental de Robert Hughes sobre el estado del arte a partir de que la Mona Lisa visitó Nueva York, por ahí de los 60.
Dos cosas sólo:
1. Hughes dice, palabras más, palabras menos, que la suya (el hombre tiene 70 años) es la última generación que pudo ver una obra de arte sin preguntarse cuánto cuesta en términos puramente monetarios.

2. Agrega el viejo que a partir de dicha visita, la gente no va a ver a la Mona Lisa (y por extensión cualquier obra de arte) sino que va para haber visto a la Mona Lisa.

El documental es devastador, incluye, entre otras monerías, una entrevista entre el documentalista y un tipejo que es el mayor coleccionista de Warhols del mundo; cuando Hughes le pregunta por qué es que él considera a Warhol tan buen artista, la respuesta es: "Bueno, es un hombre que tiene sus propias ideas, y las expresa" (sic).

Todo esto viene a cuento por el texto de D que fue rechazado por la egregia LL, D se pregunta si es condenable el deseo de acceder no a un nicho letrado, culto y pordiosero sino a una gran masa lectora y anónima, mediatizada y con poder adquisitivo.

Mi humilde opinión es que no, no es condenable, pero es precisamente dicha actitud, cada vez más generalizada entre los artistas (de todo tipo), lo que tiene al arte en este deplorable estado de salud.

Mi pregunta sería, en este caso, ¿qué diablos tiene que ver cuántos ejemplares venderás con lo que escribes? En serio... ¿cuándo fue, en qué momento sucedió?

No estoy apoyando la idea del escritor muerto de hambre en un cuchitril, para nada, pero sí me parece un signo del tiempo mercantilista en que estamos viviendo el hecho de que discusiones sobre si es bueno o no ser bestseller ocupen las páginas de crítica literaria.

4 Comments:

Blogger David Miklos said...

(Esto iba aquí, no allá abajo. O sí. Va de nuevo.) No creo que la idea del arte haya desaparecido. Sí, en esto concuerdo contigo, hay cada vez menos almas viejas. Pienso en Sada, un "orfebre de la palabra", hoy preocupado por las ventas de su obra. Es válido, sí, pero creo que la postura afecta su arte. Luego de su parteaguas, Porque parece mentira la verdad nunca se sabe, publicó dos novelas apabullantemente malas. ¿O fueron tres? Luego, al parecer y por lo que he leído al comienzo de Casi nunca, regresó a su viejo espíritu narrativo (aunque no puedo afirmarlo, aún: no he proseguido en mi lectura de Casi nunca). El problema, supongo, cuando uno se dedica al arte y a la búsqueda de la belleza (el fin del arte antes del "final del arte"), el mercado se desentiende de uno y ganarse el pan, pues, se vuelve algo complicado. ¿Cómo escribir (o hacer) obras de arte si lo que impera, para ganarse la vida, es la distracción laboral, siempre lejana de esas obras de arte que buscamos consumar? Sacrificios, demasiados sacrificios. El problema, claro, es que cuando nos concentramos en dar con una voz narrativa, en escribir bien, se nos pide que narremos con la tripa y posmodernamente (eso parece querer un tipo como Heriberto Yépez, siempre confundido: será que se creyó eso de que es "inteligente", proferido por los críticos del sistema...), que escribamos con la tripa y desatendamos la calidad de la escritura (eso parece querer Rafael Lemus: obras imperfectas). En fin: una época confundida. Y no queda más que encerrarse, escribir lo más verdaderamente que podamos (aunque parezca mentira). Marginarnos. Y, la obra terminada, sacar a la luz nuestras voces (o nuestra luz o nuestros trazos). Eso. Algo así. (Y yo con una pluma de colibrí sería feliz.)

Monday, 22 December, 2008  
Blogger efg said...

Marginarse. El problema con esa palabra es el enorme bagaje negativo (desde mi muy humilde opinión es negativo, claro, habrá a quien le parezca lo mejor que le ha pasado a los márgenes) del que se ha hecho a últimas fechas. Los 'marginales' son ahora los que se quejan y se quejan de la mala calidad de la literatura que publican sus "frienemies" como dirían los gringos...

Los mismos con los que se confabulan para "te leo y me lees", en grupitos cada vez menos marginales, porque ahora lo marginal es "chic" está de moda, igual que naco es chido.

Pero sí, tienes razón, hay que marginarse, incluso de los marginales

Tuesday, 23 December, 2008  
Anonymous Anonymous said...

Pero si tu eres una marginal.

Saturday, 03 January, 2009  
Blogger efg said...

HA. Marginal, marginal? O Marginal mainstream? :)

Saturday, 03 January, 2009  

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